jueves, 27 de noviembre de 2008

Contrapoemas del pingüino y el titiritero 2

Por Garo


Es cosa de jodidos enamorados
querer a la muchacha pálida de siempre
construir soliloquios
masturbarse penitentemente:
el pecado de no olvidar
sus ojos claros.

Recordar cada paseo,
cada inútil afirmación
o construcción de futuro,
Es cosa de jodidos onanista

Dime maestro calvo,
tu que has visto la soledad
alargarse en tus uñas

¿Cuál es el secreto?
que esconde el amor
en forma de mujer
pálida
de siempre

Tú que has escrito cientos de poemas,
de niñas buenas,
malas y putas

Revela a tu pequeño aprendiz
el secreto de los jodidos enamorados

el porque de tantas lunas sin nombre,
el porque de tantas veces
la misma muchacha pálida,
la de siempre.

Con otro rostro.

No hay comentarios: